Contrato de Alquiler de Temporada
Formalice el arrendamiento de una vivienda por una temporada determinada —verano, curso universitario o periodo concreto— con un contrato conforme a la LAU y al Código Civil. Nuestra plantilla cubre la justificación de la temporalidad, la renta, la fianza y las condiciones específicas del uso temporal.
Descripción: Apartamento 2 dormitorios, piscina comunitaria, a 200 m de la playa
El arrendatario entregará las llaves al finalizar el período. No se admiten prórrogas tácitas.
Gastos de limpieza: 50,00 EUR (a cargo del arrendatario).
a) Destinar el inmueble exclusivamente al uso vacacional pactado.
b) Respetar las normas de convivencia y la comunidad de propietarios.
c) No alojar más personas de las declaradas (4) sin autorización.
d) Devolver el inmueble en el estado en que lo recibió, salvo desgaste normal.
e) No ceder ni subarrendar el inmueble.
a) Entregar el inmueble en condiciones de habitabilidad y limpieza.
b) Facilitar las llaves y accesos necesarios.
c) Atender las averías o incidencias durante la estancia en plazo razonable.
No se permiten fiestas ni eventos.
Horario de silencio: 23:00-08:00.
No fumar en el interior.
Mascotas no permitidas.
Salón: TV 50", sofá, mesa comedor 4 sillas
Cocina: microondas, cafetera, tostadora
Dormitorio 1: cama 150 cm
Dormitorio 2: 2 camas 90 cm
Baño: secador de pelo
a) Uso indebido del inmueble o actividades molestas.
b) Superar el número de ocupantes autorizado.
c) Daños graves al inmueble.
d) Incumplimiento de las normas del alojamiento.
¿Qué es un contrato de alquiler de temporada?
El contrato de alquiler de temporada es la modalidad de arrendamiento urbano en la que la vivienda no se destina a satisfacer la necesidad permanente de vivienda del arrendatario, sino a cubrir una necesidad temporal y determinada: una estancia vacacional, un curso académico, una obra de reforma de la vivienda habitual, una estancia laboral de duración limitada. Esta finalidad temporal distingue el arrendamiento de temporada del arrendamiento de vivienda habitual y determina su régimen jurídico.
Bajo la LAU, el arrendamiento de temporada no se rige por el Título II (vivienda habitual) sino por el Título III (uso distinto de vivienda), lo que supone mayor libertad de pacto para las partes: no opera la prórroga forzosa de cinco años ni la protección mínima del arrendatario de vivienda. La duración es libremente acordada y, al vencimiento, el arrendador puede recuperar la vivienda sin necesidad de invocar causa alguna. El arrendatario, por su parte, no genera un derecho de arraigo sobre la vivienda.
El elemento esencial que distingue el arrendamiento de temporada del de vivienda habitual es la causa temporal acreditada: el arrendatario no tiene allí su domicilio habitual, sino que el uso responde a una circunstancia concreta y limitada en el tiempo. Los tribunales han declarado que si un arrendamiento de "temporada" se convierte de facto en vivienda habitual, puede recalificarse como arrendamiento de vivienda, con todas las consecuencias protectoras de la LAU para el inquilino. Por ello, el contrato debe recoger expresamente la causa de la temporalidad.
Qué incluye esta plantilla
El contrato recoge todos los elementos que la jurisprudencia exige para calificar válidamente un arrendamiento como de temporada y no como de vivienda habitual.
Identificación de las partes
Datos completos del arrendador y del arrendatario, con domicilio habitual de este último (diferente al inmueble arrendado).
Descripción del inmueble
Dirección, referencia catastral, superficie, número de habitaciones y mobiliario o equipamiento incluido.
Causa de la temporalidad
Declaración expresa del motivo de la estancia temporal: vacaciones, curso académico, obra, trabajo temporal u otra razón objetiva.
Duración determinada
Fecha exacta de inicio y de fin del arrendamiento, sin posibilidad de prórroga forzosa. El vencimiento es definitivo salvo acuerdo de las partes.
Renta total o periódica
Precio del arrendamiento: puede pactarse una renta mensual o un precio global por toda la temporada, con forma y plazo de pago.
Fianza
Importe de la fianza (habitualmente una o dos mensualidades), con condiciones de devolución y plazo tras la restitución de las llaves.
Inventario y estado del inmueble
Lista del mobiliario y equipamiento entregado, con espacio para anotar el estado al inicio y al fin de la temporada.
Suministros incluidos
Indicación de qué suministros (agua, luz, gas, internet) están incluidos en el precio de la temporada y cuáles son a cargo del arrendatario.
Normas de uso
Capacidad máxima de personas, prohibición de mascotas si aplica, normas de ruido y horario de entrada y salida.
Resolución y penalización
Condiciones para la resolución anticipada por cualquiera de las partes y penalización por desistimiento antes del vencimiento.
Cómo redactar el contrato de alquiler de temporada
Siga estos pasos para formalizar el arrendamiento de temporada con validez jurídica y protección para ambas partes.
- 1
Acredite la causa de temporalidad
Identifique claramente el motivo de la estancia temporal (vacaciones, curso, trabajo) y refléjelo en el contrato. Este elemento es esencial para que el arrendamiento no sea recalificado como vivienda habitual.
- 2
Fije la duración con precisión
Indique la fecha y hora exactas de entrada y salida. En arrendamientos de temporada, la precisión horaria evita disputas sobre días adicionales y gastos de suministros.
- 3
Acuerde el precio y los suministros incluidos
Determine si el precio es global o mensual, qué suministros están incluidos y cuál es el depósito de fianza. Para temporadas cortas, es habitual pagar el precio total por adelantado.
- 4
Realice el inventario del inmueble
Haga un inventario fotográfico del mobiliario, electrodomésticos y estado del inmueble antes de la entrega de llaves. Adjúntelo como anexo firmado al contrato.
- 5
Firme y haga entrega de las llaves
Firmen ambas partes el contrato en el momento de la entrega. Cada parte conserva un ejemplar. En la devolución, repase el inventario y documenten el estado del inmueble.
Consideraciones jurídicas
El arrendamiento de temporada tiene implicaciones jurídicas específicas que lo diferencian tanto del arrendamiento de vivienda como del arrendamiento vacacional.
La información siguiente tiene carácter divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico. Para situaciones de recalificación o disputas sobre la naturaleza del arrendamiento, consulte con un abogado.
Contenido revisado por el equipo jurídico de Doxuno conforme a la LAU 29/1994 Títulos II y III.
Distinción entre arrendamiento de temporada y vivienda habitual
La LAU distingue el arrendamiento de vivienda (Título II), destinado a satisfacer la necesidad permanente de vivienda, del arrendamiento de temporada (Título III, uso distinto), que cubre una necesidad temporal. Los tribunales analizan la causa real del arrendamiento, no solo lo pactado. Si el arrendatario fija su domicilio habitual en el inmueble de "temporada", el contrato puede ser recalificado como vivienda habitual, con los derechos de prórroga forzosa de cinco años. La cláusula de temporalidad debe ser veraz y acreditable.
Diferencia con el alquiler vacacional (Ley 12/2023 y normativa autonómica)
El arrendamiento de temporada es distinto del alquiler vacacional o turístico. Este último se rige por la normativa autonómica de turismo cuando se presta con servicios propios de la industria hotelera (limpieza, cambio de ropa, recepción) o se oferta a través de plataformas de alquiler turístico. Si la estancia no incluye servicios turísticos y el arrendatario no usa la vivienda como turista sino por una razón de temporada objetiva, el arrendamiento queda fuera de la normativa turística y bajo la LAU.
Fianza y depósito autonómico en arrendamientos de temporada
Los arrendamientos de temporada deben depositar la fianza en el organismo autonómico correspondiente, igual que los arrendamientos de vivienda habitual. Dado que en uso distinto de vivienda la fianza legal es de dos mensualidades, en arrendamientos de temporada corta (inferior a dos meses) a menudo se pacta una fianza equivalente al precio total de la estancia. El incumplimiento de la obligación de depósito puede acarrear sanciones administrativas para el arrendador.
Resolución al vencimiento y recuperación de la posesión
Al vencimiento del arrendamiento de temporada, el arrendador recupera la posesión del inmueble sin necesidad de notificación previa ni de ejercitar ninguna acción. Si el arrendatario no abandona voluntariamente, el arrendador puede ejercitar la acción de desahucio por precario o por expiración del plazo (juicio verbal de desahucio, art. 250.1.1.º LEC), que es el proceso más ágil disponible. El arrendatario de temporada carece de los derechos de prórroga que protegen al arrendatario de vivienda habitual.
Preguntas frecuentes
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